Ya estás en casa. ¿Y ahora?
Si no haces nada, no pasa nada malo: un perfil agotado es inerte. Pero dos minutos de orden te evitan una sorpresa en la próxima factura y una pantalla de ajustes confusa en el siguiente viaje.
Devuelve el mando a tu propia SIM
Este es el paso que merece la pena dar en el avión de vuelta. Abre los ajustes de SIM o de datos móviles de tu teléfono, vuelve a poner los datos móviles en tu línea de siempre y desactiva la línea de la eSIM de viaje. Si dejas los datos apuntando a una eSIM agotada, el móvil se queda simplemente sin conexión y pasarás un buen rato preguntándote por qué; y si desactivaste los datos de tu propia SIM, nada funcionará hasta que vuelvas a activarlos.
Los datos que sobran no se acumulan
Un plan es una cantidad fija de datos durante un número fijo de días, y tienen que cumplirse las dos cosas para que funcione. Cuando se acaban los días el plan se termina aunque queden gigabytes, y no hay forma de guardar el resto ni de pasarlo a otro destino. Conviene tenerlo en cuenta al elegir el tamaño: comprar mucho más de lo que necesitas no es ahorrar para luego, es pagar por más de lo que usas.
Borrarla o dejarla
Las dos opciones están bien. Un perfil gastado ocupa una de las ranuras de eSIM del móvil y no hace nada más: no puede conectarse, no puede generar ningún cargo y no se puede reactivar. Los móviles admiten varios perfiles, así que dejarlo ahí no te cuesta nada hasta que te quedes sin ranuras. Si prefieres tener la lista limpia: en iPhone, Ajustes › Datos móviles › selecciona la línea › Eliminar eSIM; en Android, Ajustes › Red e Internet › SIM › selecciónala › Borrar.
Si vuelves al mismo sitio
Un perfil agotado no se puede recargar ni reutilizar: un viaje nuevo es un plan nuevo, y llega como un perfil nuevo con su propio código QR. Así que no hay motivo para guardar el antiguo por nostalgia. Tampoco hay ninguna cuenta que cerrar ni ninguna suscripción corriendo de fondo: no guardamos ningún método de pago, así que un viaje que termina no deja nada pendiente de cancelar.
Una cosa que sí conviene mirar
Si durante el viaje activaste la itinerancia de datos en la línea de la eSIM, ese interruptor pertenece a esa línea y no a tu propia SIM, así que en casa es inofensivo. Lo que sí merece un vistazo es la itinerancia de datos de tu SIM de siempre: si la activaste en algún momento, vuelve a desactivarla. Ese es el interruptor que permite a tu operador cobrarte tarifas de roaming, y el único de todos estos que puede costarte dinero.